Nuestra

HISTORIA

NUESTROS ORIGENES

Nuestra pasión por el arte de vivir, por la gastronomía, la música, el diseño, y la búsqueda constate del bienestar nos llevaron en 2014 a aventurarnos en la singular tarea de montar un negocio de hostelería.

Queremos cuidar el ambiente en el que se mueven nuestros clientes, y por eso todos los detalles, las cartas, la música, la luz, se han pensado y diseñado para que el cliente se sienta como en su casa. Para nosotros cada parte del día tiene su encanto, y como tal, pretendemos darle sentido y  ofrecer un abanico de situaciones en las que ellos estén tan a gusto como a nosotros nos gustaría estar.

LA BÚSQUEDA Y LA INNOVACIÓN

Somos inquietos, y la gente que nos gusta, por lo general, también. Así que unas de las cualidades que más trabajamos es la constante búsqueda de mejoras y las ganas de ofrecer nuevas experiencias a nuestros clientes.

Intentamos poner el escenario perfecto para que el cliente sólo tenga que venir a disfrutar. Y como la vida es cambiante, nosotros también. Buscamos, investigamos y proponemos nuevas cartas, nuevas ofertas, y nuevos eventos de ocio para que siempre te sorprendas.

EL EQUIPO

El equipo ejecutivo de Café Nolasco está compuesto por un grupo de trabajadores jóvenes y dinámicos, cuya media de edad ronda los 30 años. Contamos con dos cocineros, ayudante de cocina, camareros, dj’s y equipo de comunicación para que todos los campos que afectan a la atención al cliente estén perfectamente cubiertos.

Nuestro objetivo como equipo es tu felicidad.

NUESTRA COCINA

La cocina de Café Nolasco está desarrollada y diseñada para que la experiencia culinaria se disfrute en compañía. La carta se ha pensado para que todos los platos o la mayoría de ellos se puedan compartir, de este modo, probarás el doble de platos, y disfrutarás el doble.  Entendemos el acto de comer como un acto social en el que desarrollar la empatía de las personas hacia el resto de la gente. Por eso nuestro afán último es conseguir el escenario perfecto para que las personas, compartan, disfruten, se rían y se comuniquen entre ellas.

Si además, estas personas lo hacen en torno a una cocina que les produce felicidad a través de sus productos, habremos conseguido nuestro objetivo.

Alimentarse es un acto primario y necesario, pero lo que diferencia al ser humano del resto de especies es la búsqueda de placer en los actos necesarios.